Primer contacto con Jesús
La Madre Cecilia Cross Gurnés, nació el 16 de febrero de 1902 en San Lorenzo de la Muga, un pueblo Catalá ubicado al Noreste de España. Asistió al colegio de las hermanas de Nazaret en San Lorenzo, desde muy pequeña se vio su acercamiento y especial aprecio a Dios y su hogar, la iglesia; en 1909 experimento su primer contacto con Jesús, expresando sus deseos de convertirse en religiosa a la Madre Superiora a lo que le respondió que esperara a que fuese mayor para expresar su deseo.
El 17 de enero de 1927 entro a la Congregación de Nazaret convirtiéndose en novicia y desarrollando cualidades naturales fundamentales para forjar su camino como religiosa. Su congregación definitiva a Jesucristo fue el 5 de septiembre de 1933. Sufrió de cáncer, desde los 37 años, sin embargo pudo ser tratado. Recibió la llamada del Padre Pio XII para evangelizar Latino américa, donde recorrió Colombia y Venezuela.
En 6 años fundo 26 casas, entre ella 16 fueron en Venezuela, sin haber tocado los presupuestos del Estado, trayendo 89 religiosas al país las cuales impulsaron dichas obras.
Murió el 09 de Marzo de 1959 en un lamentable accidente, cuando en el auto donde viajaba que portaba la piedra para el altar del colegio San Francisco Javier, se estrello en el puente de Sabana de Tarana. Sus restos reposan ahora en el colegio San Francisco Javier.
Vocación y Llamado de Dios
El amor de Dios es cautivador, nos hace entregarnos a el, con la esperanza de amarle hasta el extremo, amar como el ha amado y profundizar en su seguimiento. Dios nos cuida, no tiene limitaciones, el nos da la vida, comida, un techo para vivir y gente a tu alrededor para amar; nos da los que necesitamos y te prepara para una eternidad. No todos podemos ver esto pero siempre tiene que ver con el hecho de que estemos satisfechos con lo que este mundo tiene para ofrecer.
Ser hijo de Dios da certeza
Siempre tendremos a un padre que nunca nos olvidara ni decepcionara, ese es Dios, nunca te descartara para el todos somos hijos, no depende de la aprobación sino el amor puro. El Señor nos ama y acepta aun cuando fuimos pecadores, no necesitamos ganarnos su aprobación basta con seguir y practicar su Palabra así como recibir y dar su amor.
"No sean una comunidad mas, sino un horno encendido de caridad que prenda a cuantos se acerquen a el"- M. Cecilia Cros.
Esta frase nos invita a tratarnos como una familia, la familia de Nazaret, un lugar donde tratemos a todos con amor y alegría para crear un gran hogar donde el padre sea nuestro Señor Jesucristo. Para convertirla en realidad debemos crear un ambiente lleno de amor, alegría, comprensión y sabiduría para todos, día a día tratándonos como buenos hermanos.


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